Enseñando a cocinar a tus hijos

La mayoría de los chicos tienen fases durante su niñez en la cual cocinar es un gran interés. Esta curiosidad natural le da a los padres la oportunidad perfecta para aprovechar de una gran experiencia de aprendizaje del arte y ciencia de la cocina.

Lamentablemente no hay muchas opciones para alimentar de forma sana a los niños y la comida hecha en casa se considera como la más saludable. Entonces enseñarle a los niños a cocinar se vuelve un elemento muy importante para los padres.

Nunca es muy tarde, o muy anticipado. 

Cuando los chicos son muy pequeños, mediante la observación de lo que sucede a su alrededor, los sonidos y olores que perciben, se estimula su aprendizaje. 

Con unos años más, ya entienden cómo funcionan las cosas y aprenden tareas simples como verter ingredientes en un recipiente y mezclarlos. No es una tarea complicada, pero no menor, ya que a los chicos les parece divertido y muy estimulante.

Los niños en edad pre-escolar ya pueden desarrollar actividades más avanzadas porque son más hábiles, como romper huevos y medir ingredientes.

Cuando son más grandes, en edad escolar, comprenden técnicas básicas como batir, cortar y usar las hornallas para cocinar (bajo supervisión)., 

Con el tiempo, al estar estimulados, se vuelven más hábiles y pueden utilizar cuchillos sin ayuda y seguir recetas.

Los pre adolescentes, naturalmente quieren más libertad y en la cocina pueden tenerla, con recetas como galletitas o con aspiraciones mayores como cocinar una comida para toda la familia.

No es sólo que en todas las etapas de crecimiento esté el interés de los niños de saber qué pasa en la cocina, también hay beneficios al involucrarlos:

1. nociones de matemática

Para hacer una receta más grande hay que sumar (o multiplicar), para menor cantidad hay que dividir. También las recetas se expresan con fracciones como 1/2 taza o 3/4 de cucharada. Sin darse cuenta estarán practicando y aprendiendo matemática.

2. COMPRENSIÓN

El paso a paso, leer y entender la secuencia en que se agregan los ingredientes y las instrucciones de la receta. Todo esto comienza a desarrollar la comprensión de textos en los niños. 

3. Ciencia de la vida real

Cocinar es un experimento. Mucha sal, polvo de hornear, poca harina o el tiempo incorrecto de cocción, son factores que afectan el resultado final de la comida. Cocinar es una oportunidad para que los chicos esten en contacto con las diferentes reacciones de los componentes de una receta.

4. AUTOESTIMA

Pueden evaluarse a sí mismos. Aprender algo nuevo y llevarlo a cabo hace que ganen confianza en sí mismos y se sientan motivados para aprender en otros ámbitos.

5. COMunicacIÓN

El compartir el espacio en la cocina hará que el ambiente se preste para charlar. Es un momento para conectarse, tiempo de calidad en familia.

6. Habilidad para la vida

Cocinar es una habilidad útil para la vida cotidiana, como manejar, leer, nadar y otras. Siempre es más fácil cuando se aprende progresivamente. Cuanto más jóven el niño empiece a integrarse en esta tarea, más natural le saldrá cuando crezca.

7. diversión!

El último pero no menos importante, ¡cocinar es divertido!. Divertirse siempre genera buenos recuerdos, sentimientos y por qué no cosas ricas para disfrutar.

Fuente: Jill Castle, especialista estadounidense en nutrición infantil.

En Mundo Pastel somos conscientes de estos beneficios y creamos Talleres de pequeños cocineros, donde los niños pueden aprender jugando y hacer nuevos amigos.

Los talleres están divididos en grupos por edad, aceptando cocineritos de seis a trece años.

Comunicate con nosotros e inicia a tus niños en el maravilloso mundo de la cocina!

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